jueves, 17 de noviembre de 2011

La locura de un hijo de puta, mató a este Ángel...



Los asesinatos no tienen explicación de ninguna especie, por más razones psicológicas que se esgriman. Menos aún, si la víctima es un niño, que frente a la irracionalidad de un mayor, imposible pueda defenderse.

La muerte de Tomás Damonte Santillán, ocurrida en el distrito de Lincoln, llena de dolor y angustia a todo el país.

El niño había desaparecido el pasado martes, cuando se retiro de la escuela a la que concurría, cumplido el horario de clase. De ahí en adelante, todos los mecanismos en manos del Estado se pusieron en marcha. La Justicia y la Policía de la provincia de Buenos Aires actuaron rápidamente, una vez radicada la denuncia, por parte de su madre.

El Pueblo de Lincoln registró una presencia inusual de efectivos de las fuerzas de seguridad, que requisaron más de mil domicilios.

Tomás, parecía como desaparecido de la faz de la tierra. Se fueron descartando hipótesis. El caso fue seguido con suma atención y alcanzó repercusión nacional. Hubo un hermetismo que compartimos, en quienes estuvieron al frente de la investigación. Los antecedentes en casos similares al ocurrido, ameritaban la actitud.

Transcurridas poco más de 48 horas, quién suscribe sugirió al Intendente Municipal, Jorge Fernández, la idea de realizar una fuerte convocatoria a toda la región del Noroeste de la provincia, con el fin que la sociedad se comprometiera en su búsqueda. Si no era posible encontrarlo en el ejido urbano, teniendo en cuenta las dimensiones del distrito, más de 560 mil hectáreas, como así también de los vecinos, que autos, camiones y vehículos salieran a rastrear campos durante todas las jornadas, a fin de dar con el paradero del pequeño.

El mandatario comunal escuchó atentamente la propuesta, y a la par de ello transmitió su fuerte preocupación. Habían pasado unas 50 horas desde que Tomás había salido del establecimiento escolar. El intendente linqueño se mostró también de acuerdo con la tarea de investigación que se estaba ejecutando. Fue parco a la hora de responderme, pese a que nos une una férrea amistad, con respecto a los pasos que se iban a dar. Seguramente ya tenía claro a donde se apuntaba.

A los pocos minutos, supe por noticias que difundían otros medios, que se allanaba el domicilio del padre de la ex pareja de la mamá del pequeño, de tan solo nueve años, para luego leer atónito el título de un informe televisivo: “Encontraron muerto a Tomás”. Quién era el responsable periodístico de brindar los datos, anticipaba que había hablado con el fiscal y un perito de la policía, casi afirmando que tenía el golpe de una pala en su cabeza.

La primera reacción fue y la reafirmo que el título debería ser: “Que pedazo de hijo de puta. Mató a un Ángel”. Imperdonable. Así lo volqué en mis cuentas de las redes sociales Facebook y Twitter.   

Si algo se torna indescifrable es la carencia de corteza cerebral en quienes hablan, caminan, trabajan, manejan y hasta procrean. Solo los animales no poseen esa cobertura en lo que vulgarmente podríamos llamar el disco rígido de la computadora más perfecta que pisa sobre la tierra: el ser humano.

Es por esa causa que considero que si bien es un tema gravísimo que nos debe alertar a todos, no está relacionado con la inseguridad. Quién puede anticipar claramente, entre miles y millones de habitantes, que en muchos de los que nos rodean, hay conflictos, donde uno ó varios de los involucrados, deberían estar registrados en un padrón que no existe: el del mundo animal.

Por todo lo expuesto, deseo subrayar que “la expresión del título, es el insulto más duro que puede proferirse, y en la Argentina se utiliza toda vez que se producen situaciones que consideramos anormales en lo personal ó en el conjunto de la sociedad”.

No quiero mezclar “los tantos”, como suele decirse. La locura de un Hijo de Puta mató a este ángel y nos puso a todos los que creemos ser bien nacidos, entre la angustia ó un ataque de nervios.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Hagamos más, para que no se sigan matando...

Desde hace más de un año he destinado la mayor parte del tiempo diario a interiorizarme y seguir de cerca todas aquellas cuestiones relacionadas con las adicciones, en especial generadas por el consumo de jóvenes y no tan jóvenes de drogas peligrosas, especialmente la cocaína. Asistí a toda clase de especialistas en este tema. Desde organizaciones no gubernamentales a públicas, respetados Psiquiátras, psicólogos, centros de atención mental, etc. He leído infinidad de artículos sobre el particular y tratado desde mi modesto entender, interpretar el comportamiento de los adictos, sin dejar de observar detenida y profundamente, las formas en que se mueven los intermediarios en la venta de este veneno para la mente y físico de consumidores.

Es doloroso comprobar que el flagelo se extiende y que, paralelamente, se está llevando a miles de jóvenes a su autodestrucción. El consumo de cocaína, inevitablemente y lo exponen especialistas, tiene dos caminos: 'la muerte o el encierro de por vida en un neuropsiquiátrico'. Produce alteraciones cerebrales de tal envergadura, que el físico no soporta. El corazón con un previo infarto o el cerebro con un Accidente Cerebrovascular (ACV), los que dicen basta.

Vale mostrar los rostros de reconocidas figuras de la vida cultural y deportiva de todo el mundo, dañados para siempre, por no tener en cuenta que la 'aspiracion' de la sustancia, produce solo momentos de genialidad, bienestar y regocijo. Después de ello, viene la sensación del apocalipsis. Las contracturas, falta de concentración, desorden, dolores, constipación intestinal, alteración neurológica y todo aquello que está ligado al sufrimiento.

No intento - en este post - ir en la búsqueda de los que viven maravillosamente en las sombras, engordando sus billeteras, sino apelar a la conciencia de la sociedad para 'combatir' la adicción y sacar a los hombres/mujeres del mañana, de la situación que atraviesan.
A medida que nos demoremos en toda campaña de prevención y en compromiso con la justicia, estaremos caminando como el cangrejo. Todos aquellos que sabemos de la implicancia de la cocaína en nuestros jóvenes si nos distraemos, seguiremos abriendo la brecha para que pasen por la misma, quienes son proclives a enfermarse, seducidos por el momento de 'felicidad efímera' que genera. La lucha debe ser a cara descubierta y enarbolando la bandera de la purificación del espíritu y la armonía física.

No es nada nuevo lo expuesto y tampoco este espacio cibernético es el mejor lugar para transitar en la búsqueda de soluciones. Pese a ello, quizá pueda ayudar a que muchos padres asuman, ya sea a través de una mayor atención a los hijos, como así también propalando por todos los medios a su alcance. que la enfermedad tiene implicancias - inclusive - mas graves que el Cáncer. Esta última te mata, sabiendo a ciencia cierta donde se inicia, como se trata medicamente y como termina. La adicción a las drogas, no solo mata, sino que lleva a los adictos a cuadros psicóticos, ezquizofrenia, promiscuidad y muerte, sin la existencia de tratamientos que aseguren fiabilidad permanente, porque tiene que ver con los intrincados caminos de la mente, donde el enfermo se convierte en el único capaz de ponerle freno al desenfreno, y donde la contención y el afecto de los entornos, es gravitante.

Las campañas publicitarias realizadas para contribuir con la prevención han sido meritorias, pero no alcanzaron.

Hay que replantear las formas de encarar políticas de prevención y cura de las adicciones. Si las cosas salen bien evitaremos tener que seguir lamentando desparición prematura de jóvenes.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Programas de televisión que son espantosamente mediocres...


En principio aclaro que por razones ajenas a mi voluntad, desde hace varios días, mientras laboro en la computadora, alguien del círculo familiar mira tres programas de la televisión abierta Argentina.

He escuchado decir  ha algunos conductores, como también a quienes dicen conocer otras emisoras del mundo, que las nuestras pueden ubicarse entre las mejores. 

La posibilidad que nos brinda la televisión por cable ó satelital, es seguir algunas realizaciones que se producen en distintos lugares del planeta. 

Falsa, la referencia a la televisión nacional. Hay producciones de interés general, realitys shows y ficción, que quienes hablan de una televisión Argentina excelsa, se hacen los distraídos y consecuentemente engañan a los habitantes que no tienen la posibilidad de acceder a muchas señales que llegan desde Europa, Estados Unidos y América Latina.

En ninguno de los canales que suelo ver, gracias al zapping, nunca he tenido la desventura de encontrarme con realizaciones tan penosas como las que llevan adelante Jorge Rial, Alejandro Fantino y Viviana Canosa. Los tres me parecen patéticos y ridículos. Se podrá argumentar que gozan de saludable raiting, pero en verdad creo que se debe a lo expuesto en el párrafo anterior.

En los tres espacios, emitidos por los canales América 2 y Canal 9, respectivamente, se apela al mecanismo de analizar pseudo-psicológicamente el ambiente del espectáculo, poblado de individuos que por un segundo de fama, de lo único que pareciera son incapaces, es de “salpicar moralmente a la vieja”. Rompen con normas elementales del buen trato y convivencia.  Tampoco respetan el idioma, profiriendo todo tipo de improperios. En especial los programas de Rial y Canosa, se emiten en horarios donde hay muchos chicos frente al televisor, medio que no necesariamente debe ser transmisor de puritanismo, pero si aportar al mejoramiento de la calidad cultural de la sociedad. La situación es agravada por el azuzamiento que realizan los conductores ó quienes los acompañan. En uno de los espacios, su conductor autoelogia pontificialmente virtudes, mientras serrucha los sueños de otros, con el filo venenoso de su lengua.

Los medios de comunicación masivos, sufren la tiranía del raiting. No es razón para ofrecer programas donde sentados en “media luna”, el conductor y colaboradores, como así también interlocutores y en decenas de oportunidades equipos de exteriores, se esmeren por mostrar lo menos excelso de los seres humanos. Con ese mecanismo, que roza lo perverso, se intenta colocar a muchos entre las luces más deslumbrantes de las marquesinas ó bien hundirlos para siempre. Entre dimes y diretes, no se respetan - ni siquiera- cuestiones vinculadas con las propias familias de los que son expuestos públicamente.

Sería necio descartar que Rial recibe respaldo importante del público y que ha logrado con su estilo, ubicarse entre los más vistos, a la par de conquistar apreciable número de seguidores en una de las redes sociales más importantes del planeta. Por supuesto,  nunca estará ubicado entre los grandes que han pasado ó están pasando por el medio.

Raiting no es sinónimo de calidad y capacidad. Es solo eso: raiting. Este último sirve para tener extraordinaria tarifa publicitaria, ‘obligando’ a gerentes de empresas del rubro, pautar en su programa.

Alejandro Fantino podría ser designado Administrador General del Jardín Botánico, donde centenares y centenares de animalitos maúllan a lo largo de todos los días. Es atrevido, sin duda, pero carente de condiciones profesionales que puedan ubicarlo algún día, entre aquellos que fueron capaces de marcar un derrotero a imitar, en la televisión nacional. Ni siquiera cuando mantuvo el enfrentamiento con sectores allegados a Grondona, apareció la solidez de un profesional capaz de solidificar una situación que lo complicaba. Es el típico “cararrotas” que se anima a cualquier cosa. No sería extraño que, algún día, pueda lograr un reportaje con Barack Obama ó el Papa Benedicto. Internamente, algunos logros ya alcanzó. Han hecho cola dirigentes de importancia en la vida del país, para pasar por el estudio que, la mayoría de las noches, huele a cabaret (lugares que he frecuentado y hasta puedo frecuentar), pero estimo no deberían ser elevados a la categoría de ‘dignos’, en la televisión.

En el caso de Viviana Canosa, poseedora de buen “lomo” y voz que la convierten en sensual, va tras los pasos de los “enjambres” que se desatan en el programa de Marcelo Tineli. El conductor más exitoso de las últimas décadas, ni corto, ni perezoso, debe ser más que consciente que en ese espacio cuenta con la promoción más económica de los programas que produce y conduce.

El “cholulismo” de la sociedad, no será motivo de apreciación alguna de mi parte. Porque ?. Porque Interpreto puede menguarse, si  la televisión que se ofrece es más rica en contenidos y aborda los temas que llevan diariamente los tres conductores mencionados, desde otro ángulo.  Las miserias humanas son inevitables. Ello no obvia rescatar valores que pareciera van a parar bajo la alfombra.

Dejar una estela de supina mediocridad no constituye ejemplo alguno.

La televisión es la industria del entretenimiento. Los programas basuras o de escándalos con personajes irrelevantes, lejos están de ser sus familiares. 

jueves, 10 de noviembre de 2011

Por estas horas, minusválido tecnológicamente

Si algo envidio de los porteños, es el acceso a Internet. Estoy en el interior y lo único que puedo subir como post es mas difícil que 'reclutar en chancleta'. Por estas horas, donde siento el fascinante mundo de las palabras, estoy minusválido tecnológicamente.
Frente a la diminuta pantalla de un celular, reflexiono con Ustedes.
Quiero anticipar que con el mismo ánimo y sin deseos de pretender cambiar el rumbo de la historia,quiero escribir mucho, sobre temas que son una 'papa caliente' y nos deben involucrar a todos.
El primero es el cada vez más poderoso Jardin Botánico: la televisión abierta.
Como desde este procesador que contiene el celular, escribir cien líneas constituye un sacrilegio, hasta acá llegué por hoy.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Los muertos de hace pocos días, en rutas, ya forman parte de la estadistica...

Los graves accidentes de tránsito ocurridos la semana anterior, especialmente el de Ruta Nacional número 7, ya no está en los matutinos, tampoco en las radios, menos aún en los canales de televisión.

Ya pasó. Los muertos han sido sepultados en Banderaló, entre conmovedoras muestras de dolor de padres, amigos, vecinos, autoridades comunales y la sociedad de un distrito como General Villegas.

A partir de ahora, pasará a formar parte de la estadística de centenares de fallecidos en rutas argentinas. Rutas que son angostas, en su gran mayoría, y están cada vez más pobladas de vehículos de distinto porte.

Hace más de 25 años que transito muchos corredores viales, especialmente el de Ruta Nacional número 5 que une Luján (Provincia de Buenos Aires) y Santa Rosa (capital de La Pampa). Si los velocímetros de mis autos no han mentido, estoy por encima del millón de kilómetros. He tenido la suerte y el acopañamiento de Dios. Nunca tuve un accidente grave, aunque en más de una oportunidad salí en la búsqueda de la banquina.

Cuando durante el "menemato" con "bombos y platillos" anunciaban la concesión de rutas, se dijo que el objetivo era mejorarlas y consecuentemente pasar a formar parte de los primeros países del mundo en materia vial. Si apunto - especialmente - a la Ruta 5, todo lo dicho se convirtió en una mentira de proporciones. Aún sigue siendo reparada, y la doble mano que debe unir el conocido Acceso Oeste con Mercedes, no está terminado.

El tramo donde la Virgencita resolvió quedarse, y Olivera fue inaugurado tres veces.

Las empresas que ganaron la primera concesión, ahora forman parte de una UTE. Son los mismos dueños, parece, pero se involucraron económicamente otros actores.

Hasta aquí, una parte. Se puede escribir mucho más.

Lo cierto: es imprescindible que transformemos las principales rutas argentinas en AUTOPISTAS DE VERDAD. Si se utiliza el argumento que el problema de los accidentes es la irresponsabilidad de los conductores, hay una gran dósis de razón, pero ello no debe ser argumento para que se ignore una urgente necesidad.


Existen propuestas viables para que se haga realidad la demanda que surge de distintos sectores de la comunidad nacional, pero por sobre todas las cosas debe prevalecer la memoria para evitar que sigan sucediéndose muertes por decenas, y que las mismas no queden en el recuerdo estadístico, como tampoco en las heridas del alma que jamás cicatrizarán, de quienes se convierten en deudos.

El intendente municipal de General Villegas, Gilberto Alegre, escribió pasadas las 01.30 de este martes: AUTOPISTAS YA. La frase breve y contundente de un reconocido dirigente político, motivó a que escribiera raudamente este post.

















sábado, 5 de noviembre de 2011

Basta, muchachos...Basta, estamos hipotecando las mentes del futuro...







Había escrito más de 100 líneas sobre el word en torno al tema.

La notbooks dijo basta en un momento y todo lo expresado fue a parar a la mierda.

Como no quiero dejar de escribir lo que siento, sintetizo:

- Basta de drogas, muchachos.
- Hay que iniciar una campaña que no sea solo mera prevención.
- Tenemos que sumarnos todos: Estado, Políticos, Periodistas, Educadores, Jóvenes, Estudiantes.
- Hay que realizar "a destajo" un trabajo interdisciplinario.
- La venta y consumo de Drogas en Argentina no se toma como cuestión prioritaria, mientras tanto los chicos se mueren. Si, se MUEREN.
- No se trata de ir a una guerra. Se trata de tomar conciencia.
- Estamos hipotecando las mentes del futuro.
- Mientras algunos se enriquecen y muchos jóvenes se enferman de la cabeza, el corazón, nosotros quienes queremos un país mejor, no nos podemos hacer los Boludos.
- Para quienes lucran con la adicción, y se olvidan que tamién son Padres,  hay que convencerlos para que hagan lo imposible para frenar la embestida de una de las enfermedades que minuto a minuto se incorpora a la vida de centenares y centenares de familias.

La voy a seguir. Ya es tarde, y no estoy en condiciones de escribir más sobre el tema. 

Simplemente, sobre el final:

Biológicamente, la muerte de los hijos antes que la de los progenitores, no cierra.