jueves, 20 de enero de 2011

Murió en su Ley quién nunca le sacó el culo a la jeringa...

Pocas palabras para una triste despedida...

Murió en su Ley...

A poco de inaugurar una de las tantas centenares de obras que motorizó en el distrito de Trenque Lauquen, a partir de una impronta política de gestión que no tiene demasiados antecedentes, Jorge Barracchia sintió dolores en sus hombros. Decidió irse a su casa. No alcanzó a llegar. El corazón le jugó una mala pasada. Se descompuso en el interior del vehículo. Debió ser trasladado al Hospital Municipal. Fueron imposibles los esfuerzos por reanimarlo...

Jorge Barracchia falleció y deja un espacio importante vacío en la vida de esta comunidad del Noroeste de la provincia de Buenos Aires.

Fue ingenioso, trabajador, dedicado, peleador, calentón y hasta daba la imágen de antipático.

Tenía apetencias lúdicas que las practicaba con sus nietos y los hijos de sus amigos. La pesca era su hooby. La política y Trenque Lauquen su pasión.

Pasó por el radicalismo, el Ari, para terminar recalando en el Frente para la Victoria.

Tuvo la habilidad, teniendo que enfrentar muchos desafíos, de cambiarle la cultura y hasta los hábitos a la comunidad que gobernó entre los años 1987/91; 1991/95; 1995/99; 1999/01. Fue concejal y Convencional Constituyente en 1994.

Como dicen en la jerga más burda: "nunca le sacó el culo a la jeringa". Pocas veces se achicó cuando tuvo que defender los intereses del pueblo donde nació.

Goza de una historia apasionante que ahora seguramente podrá escribirse, porque siempre se negó a que se le hiciera en vida.

Falleció Jorge Barracchia, intendente de una modesta comarca de nuestra provincia, pero que le sobraba piné para enfrentar cualquier otro desafío.

El pueblo entero de Trenque Lauquen, esta ciudad enclavada en plena Pampa Húmeda Arenosa, hoy lo llora.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Balestrini: Reconocimiento !!! Recontramerecido !!!

El Senado de la Provincia de Buenos Aires impuso el nombre de “Vicegobernador Alberto Balestrini” al anexo que se encuentra en etapa de recuperación de su valor histórico, ubicado en 7 y 49 de la ciudad de La Plata, y que perteneciera al Banco Hipotecario Nacional.
Durante un acto al que asistió el Gobernador, Daniel Scioli; el Presidente de la Cámara, doctor Federico Scarabino; la esposa de Alberto Balestrini, María del Carmen Cardo; hijos, ministros del Gabinete de Buenos Aires, senadores y diputados de los distintos bloques, legisladores nacionales; el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza; colaboradores y amigos, se descubrió una placa en la entrada del inmueble.
Posteriormente, en su interior, se realizó un emotivo acto. Federico Scarabino, al exponer sobre las razones del reconocimiento realizado, señaló que “el 8 de septiembre, todos los bloques decidieron imponer con el nombre de Vicegobernador Alberto Balestrini a este edificio. El mismo también es tu obra”.
El Presidente del Senado de la provincia de Buenos Aires, destacó que “los que vivimos de cerca el proceso de adquisición de este inmueble, pudimos comprobar como trabajó para obtenerlo, para conseguir un precio menor. No solo logró adquirirlo, sino que después participó activamente en el proyecto para la puesta en valor y cumplir la función necesaria para contar con un anexo de la Cámara”. Scarabino expresó además que “si no fuera por las circunstancias de tu salud no hubiésemos podido imponerle el nombre. Esta es una imposición que te hace el Senado. Sabemos de tu modestia y bajo perfil. Aprovechamos la ausencia para hacerte este reconocimiento. Sabemos que estás luchando, quizá en la más difícil que te ha tocado. Elegimos el mes de diciembre, en que se cumplieron tres años de mandato, el de la Democracia. Para los que somos creyentes, es el mes de la Esperanza. Y es el mes donde concluye el año y que nos obliga a hacer balances. Hace ocho meses y una semana que vos, Alberto, la estás peleando acompañado por tu esposa, hijos y amigos, que en las buenas y las malas están presentes”.
El doctor Scarabino, rescató las virtudes personales y políticas del Vicegobernador, señalando entre otras cosas “Alberto ha sido y sigue siendo un ejemplo de lucha. Nada le vino de arriba. En su actividad, todo lo tuvo que conseguir luchando”.
En otro tramo de su alocución, el Presidente de la Cámara de Senadores, trazó una semblanza de Balestrini, al puntualiza que “encontré en Alberto un tipo totalmente íntegro. Seguía siendo Diputado Nacional para dialogar sobre problemas nacionales; se ocupaba del Senado; una polea de transmisión entre el ejecutivo y las cámaras; una persona que conciliaba buscando el equilibrio y el consenso; la presidencia del partido que siempre la abrazó con diálogo. Era el primero en llegar a la cámara y el último en irse. Y después, su otro rol, que seguía manteniéndolo, ocupándose de los temas de La Matanza, reuniéndose con Fernando Espinoza, el intendente municipal, sus compañeros e interesándose por los problemas del distrito”.
María del Carmen Cardo de Balestrini, esposa del vicegobernador, agradeció el reconocimiento del Senado de la provincia de Buenos Aires, señalando que “Federico lo graficó muy bien. Un gran conversador, un gran mediador. Aquél siete de Abril tuvo la conversación más importante con Dios. Ahí Dios le concedió su segunda oportunidad. Él se va a recuperar”.
La esposa de Balestrini reconoció las miles de cartas, estampitas y comunicaciones realizadas, señalando que “todo es energía positiva. Y todo eso, llega. Cuando esté bien vamos a recorrer este lugar y va a saber valorar este reconocimiento que le hicieron, que él no les hubiese aceptado”. En este sentido, destacó cuando siendo Intendente Municipal de La Matanza ponderó la tarea de un profesional médico del distrito pronto a jubilarse, imponiendo su nombre a una Sala de Terapia Intensiva. El día de la inauguración de la misma “después de tiempos difíciles”, Alberto dijo “yo estoy completamente convencido que los reconocimientos hay que hacerlos en vida”.
María del Carmen Cardo de Balestrini, agradeció a todos los bloques haber decidido la imposición del nombre por unanimidad para “este edificio tan emblemático para La Plata”.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli cerró el acto, y en sus palabras destacó el aporte realizado por Alberto Balestrini durante la gestión, a la par de considerar que “se está homenajeando a un grande”. El mandatario provincial indicó además que “a Balestrini lo distingue su solidaridad, la búsqueda de consensos y su compromiso militante”.

Extraído del sitio: http://www.senado-ba.gov.ar/

domingo, 21 de noviembre de 2010

No será demasiado ?...

“Lo bueno, si breve, dos veces bueno; lo malo, si poco, no tan malo”…

Que la ciudad de La Plata festeje su aniversario con un feriado, no está mal…

Que los argentinos recuperemos el valor de una gesta histórica, como La Vuelta de Obligado, tampoco…

Eso sí, inadmisible que una Capital de Provincia, en la que se concentran la mayoría de las decisiones para más de 15 millones de argentinos, esté paralizada durante cuatro días, solo gozando de
“pan y circo” (más allá de la importancia de los números artísticos, la necesidad de cualquier ser humano de gozar del esparcimiento y entretenimiento), aniquila la normalidad.

Deberá analizarse que puede presentarse en el futuro, ante los Feriados Nacionales dispuestos y los que se dispongan en ciudades donde existen "botoneras del poder público", no solo en La Plata, sino también en el resto de del país.

A la Argentina las cosas le están saliendo bien. Pero, de ahí a “tirar manteca al techo” !!!.

Centenares de empleados públicos y no públicos, cuentan/contamos, con un privilegio, quizá único en el mundo: cuatro días sin trabajar. Y miles de habitantes (dicen que la capital provincial superaría holgadamente los 700 mil), sienten como se le demoran trámites ante el Estado, el mundo de la economía, educación, salud, producción, desarrollo, etc. Tendrán/emos que enfrentar desde el martes lo duro que significa hacer colas interminables para, posiblemente, avanzar poco. Convencido escribo que serán muchos los que nos sentiremos impotentes.




viernes, 19 de noviembre de 2010

De esos dirigentes que surgen de "vez en cuando"...



He mantenido en condición de periodista "independiente" fuertes trenzadas con él frente a micrófonos ó cámaras de televisión. Pero, nunca dejaré de reconocerle que se trata de uno de los Intendentes Municipales más eficaces y exitosos de la provincia y el país.

Estoy refiriéndome a Jorge Barracchia que tiene fama de "saltimbanki", al haber pasado por el radicalismo, el ARI y enrolarse en el kirchnerismo.

Sus zigzagueos - censurados por quienes lo tuvieron como principal referente - son lógicos y escuchables, pero ello no puede inhibir a quién conoce el distrito, su gestión e impronta en la realizaciones, de subrayarlo y hasta ponderarlo con letras MAYÚSCULAS.

Barracchia - alguna vez prometí que escribiría un libro sobre su vida personal, profesional y frente al municipio - es de esos dirigentes que surgen de "vez en cuando". Tiene talento. Es excesivamente personalista, pero posee una capacidad de resolución de los problemas, envidiable. No se destaca por la verba atractiva (hay un breve audio de él, en el sitio www.infoecos.com.ar). Es demasiado calentón cuando se presentan inconvenientes ó le llevan la "contra". Generador incansable de ideas innovadoras puso en marcha un sistema de plusvalía inmobiliaria en lo que va de la gestión actual (volvió a "arrancar" en el 2007) que le ha producido suculentos recursos al municipio y consecuentemente ha posibilitado darle dignidad a los pobladores, mediante la construcción de casi mil unidades habitacionales.

Hace pocas horas atrás, Barracchia que insiste en la necesidad de ponerle valor agregado a la producción agropecuaria, firmó un convenio para ceder terrenos en lo que en su distrito se denomina "Sector Industrial Planificado" para la puesta en marcha de una empresa productora de aceites y harinas de soja. Lo tenía en la "manga", al anuncio. Defendió la intervención de organismos del Estado con aportes para quienes generan trabajo e hizo hincapié en los 286 millones de dólares que oportunamente el ANSES le prestó a General Motors y que han sido devueltos con los intereses pertinentes. Dijo que pondrá en marcha una Asociación para el Desarrollo Local e instó a las industrias existentes que se pongan de acuerdo para contar con el suficiente abastecimiento de energía eléctrica.

Barracchia sufre un problema renal serio desde hace un año. Se dializa solo. Es médico y se cree autosuficiente. No faltan los pesimistas que le presagian momentos complicados en su salud en el futuro, si no se cuida. Sin embargo algunos afirman que ya se está preparando para volver a presentarse en las elecciones del 2011.

No se trata de un Súper-Hombre. Es un tipo que ama lo que hace y respeta al Estado.

Si en lo que resta de mi vida, me ofrecieran ser candidato a Intendente del distrito donde estudié, crié y sembré afectos, le pediría a Jorge Barracchia que abra todo su bagaje de conocimientos e ideas y me enseñe. No importa ganar ó perder. Lo que importa es nutrirse de tanta capacidad de gestión.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Comunicación de Buenos Aires: un tema para el debate...



Con 54 años recientemente cumplidos, el próximo 11 de Marzo habré llegado a los 38 de profesión. Tenía solo 16 cuando redacté y leí al aire en una radio de Amplitud Modulada que - aún existe - la primer información. No voy a comentar como se hacía por aquél entonces, porque la intención está lejos de escribir una historia personal.

La comunicación social es subyugante, misteriosa, fantásticamente atractiva y hasta contribuye a alimentar la existencia etérea del alma. Seguramente no soy el primero, ni seré el último, esmerándome en definiciones más concretas y contundentes sobre lo que significa para quienes la practicamos. No alcanzaré a lograrlo. Hay que vivirla, internalizarla, tener relativamente en claro hasta donde se llega, y se penetra en miradas y oídos de otros. Quizá ahí pueda definirla con el fin de satisfacer el interrogante sobre su trascendencia, si hay consultas.

En estas horas y días - donde he observado (y disculpen los lectores si vuelvo a ser demasiado críptico) que dirigentes políticos rinden pleitesías al imaginario ó pierden horas valiosas de su tiempo tratando de responder a lo que “obligan” pocos medios - siento la necesidad de expresar lo que guardo desde años cuando comencé a transitar por los caminos de la querida provincia de Buenos Aires, en la búsqueda de todo aquello que estuviera relacionado con el bienestar ó no de sus pobladores. Esto último me ha llevado a ocupar con satisfacción enorme, lugares de decisión gubernamental.

Esta geografía que ahora habría registrado bastante más de 15 millones de habitantes; donde la mayor concentración se produce en un radio de entre 80 y 100 kilómetros cuadrados; dividida políticamente en 134 distritos; con millones de hectáreas productivas; el mayor potencial industrial automotriz del territorio nacional; las costas más visitadas por los turistas internos y externos, expresa las decisiones desde su capital provincial, pero tiene una dinámica que va más allá de los medios de comunicación que la misma posee. En la última década, especialmente, se ha producido mayor atomización del mercado mediático. Consecuentemente, han crecido en importancia desde pequeños, pero activos canales de cable con sus noticieros; frecuencias moduladas (legales y no legales); diarios; revistas; semanarios; portales de noticias; redes sociales y el sostenimiento (con sangre, sudor y lágrimas) de emisoras de Amplitud Modulada. En síntesis: son escasos, pero muchos más que a principios de la década del 80, los que pueden arrogarse contar con el mayor potencial para lograr la “universalización bonaerense” de la información y su influencia en la conciencia de la sociedad.

Pese a lo apuntado anteriormente existen quienes por la cercanía con los poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) siguen imponiendo sus criterios. Esto, por error u omisión, es a costa del perjuicio que se ocasiona en la gran mayoría de los medios de comunicación. Esa imposición se trasunta en “hacer creer” que lo publicado, dicho ó televisado en La Plata (hoy cumple un nuevo aniversario) tiene correlato con lo que preocupa u ocupa al conurbano ó interior de Buenos Aires. Hay subestimación de quienes se manejan de esta forma, en los auténticos valores de empresas periodísticas y por consiguiente profesionales, como así también menosprecio a su sostenimiento. Se “salvan” unos pocos, se perjudican unos “cuantos”.

La dirigencia política y quienes tienen la mayor responsabilidad en la comunicación del Estado, deben interpretar que lo expuesto no es verdad de Perogrullo. Tampoco la intención de generar confrontaciones que, si bien debería darse en el plano de las realidades estadísticas, quizá poco y nada aportaría a los millones de bonaerenses diseminados desde Punta Indio a General Villegas, y desde la Bahía de Samborombón a San Nicolás. Por el contrario. Intenta ser una contribución para salir de una situación engañosa que con el transcurrir del tiempo se constituyó en embarazosa. Y porque no, para que se analice - seria y concienzudamente - si no es más que imprescindible se estudien modificaciones que mejorarán la llegada a la gran mayoría de los ciudadanos, produciendo sensibles ahorros económicos, como también una sana federalización de la información.

También, creo, es necesario referirse a la globalización periodística y empresaria, dada por la penetración de la televisión a través del sistema de cables ó Direct TV, distribución de diarios ó revistas y el acceso rápido a Internet, que constituyen a los medios de la Ciudad Autonóma de Buenos Aires en “marcadores” de agenda. Son relevantes, sin dudas, pero si se aplicaran decisiones por parte de los tres poderes del Estado, tendientes a distribuir más parejo, seguramente esa apreciación se vería sensiblemente menguada, por lo que se evitaría – entonces - que “otros pocos” se beneficien con los dolores de “otros muchos”.

Entregarse a los designios ó intereses personales de quienes sustentan en diálogos privados ser los principales y casi únicos actores de un mercado mediático tan amplio, es una forma de mantener el “statu quo”. Y es serio, también, estar enfermos de sordera, porque no se quiere responder a lo que receta el otorrinolaringólogo.

Si alguna vez se diera un debate donde nadie se sienta herido, me gustaría participar activamente, porque sobran razones personales y hasta opiniones de un dirigente político de esta provincia, a quién admiro, respeto y quiero entrañablemente, para cimentar lo escrito.

Gráfica: www.nmcomunicaciones.com.ar (extraído de google)

No aprendimos nada?...


A raíz de la "cachetada", "sopapo" ó "agresión", como quiera llamársele a la actitud de Graciela Camaño en la Cámara de Diputados de la Nación, sin significar que me une a Ricardo Balbín, afinidad ideológica alguna, extraje de Google este discurso pronunciado cuando solicitaron su desafuero en el año 1949.


Pequeña diferencia, entre el debate de la Democracia a fines de la década del 40 y la intolerancia transmitida por estas horas, en el 2010, con reacciones físicas:


Sesión del 29 de Septiembre de 1949, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina


"Se va a tratar de suspenderme en el ejercicio de mis funciones, en virtud de un proceso por desacato, motivado por un discurso que pronunciara en una asamblea de mi partido. Ha dicho bien el señor diputado Vítolo cuando afirmó que no soy capaz de rectificaciones. No porque considere que la defensa no es un derecho, sino porque en estos trances los hombres públicos no defienden sus derechos, sino que tienen que prestigiar a los hombres que los escuchan y que los quieren. ¡Cómo puedo decir ante muchos, lo que sea capaz de negar después ante un juzgado!.Mis afirmaciones son claras y limpias, decididas y categóricas. Son mi lucha, mi modo de vivir; mi contribución modesta a la República.


Yo no tengo la culpa de mi lenguaje, a mí me lo enseñó la adversidad. No alcanzo a comprender cómo los hombres pueden juzgar situaciones según la medida del término que se use. A mí no me ofende el término; me ofende la intención. Repito que no alcanzo a comprender cómo la civilización tiene que llegar a tanto como para que en nombre de las sutilezas del lenguaje se pueda ofender sin ofender; se pueda desacatar sin estar en desacato. Yo prefiero lo otro: el lenguaje popular y llano, para que el pueblo entienda con rudeza las cosas rudas de la Nación.


Cuando el Estado se desenvuelve normalmente dentro de una concepción democrática, creo que todos los hombres que actuamos en política tenemos que superamos para superar al pueblo. Si hemos alcanzado una cultura, debemos tratar de volcarla para educar al pueblo. Si hemos alcanzado una experiencia, mostrar nuestra experiencia, para que le sirva a quienes no tengan tiempo para experimentar.


Pero tiene que abandonarse un poco ese léxico docente cuando la vida de un hombre se ha desarrollado en las luchas por las cosas del país y se ha desenvuelto en el ambiente en que yo he vivido mi vocación cívica. Aprendí a hablar este lenguaje desde 1930 en adelante. Lo utilicé contra la dictadura de Uriburu y lo fuí usando durante el largo fraude que imperó en mi Provincia, donde a veces dejamos de hablar para romper urnas, obligados a dignificar la conciencia ciudadana. Eran épocas de intimidación popular. Había un ambiente de intimación, y los pueblos no se sacan del estado de intimidación con versos, sino mostrando el coraje civil de los que son capaces de jugarse por el pueblo. Así viví mis años de lucha ciudadana desde 1930 hasta hoy. Y ahora me encuentro frente a esta ficción que me entristece. Algunos de los que han de votar esta tarde me aplaudían cuando usaba este lenguaje contra Uriburu. Muchos de los que han de votar esta tarde eran mis amigos en la lucha contra el fraude. ¿Qué culpa tengo yo si sigo creyendo lo de antes y ellos han cambiado, lealmente, sus convicciones? Pero no se puede diferenciar el concepto para modelar nuevas voluntades. Yo no he cambiado. Soy el mismo. ¡Y seré el mismo! Porque este es ya un deber que se adquiere a cierta edad en la vida cívica, no para usufructuar cosas, sino para dignificar pueblos.


He de resultar torpe en la expresión de mis ideas esta tarde porque yo nunca viví un minuto defendiéndome. Siempre puse todo lo mío al servicio de las cosas de la colectividad, de honrada manera, como yo pensaba.Tal vez no resulte eficaz en mi defensa: pero están equivocados todos los señores diputados. ¡Mi defensa! Digo aquí una palabra más, que es el anuncio de mis deterninaciones, que es el anuncio de la razón de mi actividad, que será la que demuestra en cierta parte el justificativo de mi conducta.


No se mueve la Cámara por propia voluntad. No es cierto. No se mueve el juzgado por propia voluntad. No es cierto. No tiene coraje judicial el juez que ha mandado esa nota. Es de los que anduvieron en los pasillos del Congreso este último tiempo, mendigando la ratificación del nombramiento como una definición de que la justicia se condicionaba al color político de quienes lo designaban. ¡Córno he de pensar que se mueven con sentido judicial! Son aparcerías: pequeñas disminuciones: desjerarquizaciones de la función judicial. Tampoco creo que sea la voluntad soberana de la Cámara la que se mueve ahora. Yo sé, me consta, qué directores políticos actuales se han movido detrás de este proceso buscando ventajas o aparcerías: que es la voluntad de sectores peronistas la que resuelve el problema de esta tarde. No es la voluntad de la Cámara. Lo saben bien los señores diputados.


Aquí se responde a una consigna: se cumple una consigna y me parece bien. No lo reprocho. Reprocho el sistema. (...) Demasiadas ventajas tiene el peronismo. Son excesivas las ventajas. El Presidente o el jefe del partido -no sé cuándo habla de una o de otra manera, porque se confunde en los discursos-, ¿cómo quiere que respondamos nosotros cuando dice que somos antipatrias?


No sé cómo tenemos que utilizar nuestro lenguaje para contestarle cuando dice que somos traidores al país. ¿Qué lenguaje hemos de usar para decirle al pueblo que no somos antiargentinos dentro de la República? ¿Cómo tengo que conducirme en mi oposición frente a un Presidente que confunde bandera y divisas, se comporta como él quiere y agravia en las condiciones que se le antojan? Es difícil la conducción y la réplica. y entonces tenemos que tomarlo en conjunto, en su total personalidad. Al tomarlo como jefe de partido, como jefe de gobierno, no pedimos ventajas ni exigimos definiciones previas. (...)


Señores diputados: óiganlo bien. Echan a un hombre a la calle para vivir ustedes en libertad sin darse cuenta de que yo seguiré siendo libre, mientras todos ustedes quedan presos e incapacitados para reaccionar.Quién sabe si en lo recóndito de sus almas no están trabajados por la preocupación de que quien faltaba hoy podría correr mañana la suerte de este diputado radical. Es el país, señor presidente, el que va entrando en un proceso de confusión. Somos todos nosotros quienes nos vamos embarullando un poco en las realizaciones argentinas. Todos somos responsables de algo en este proceso. Tal vez éste sea un proceso de esclarecimiento argentino que necesariamente deba hacerse a través de la confusión.


Si ésta fuera una revolución auténticamente argentina, triunfante y orgullosa, abriría las puertas a la prédica, a la difusión de ideas, al entrechocar de pasiones, al decir y al dejar decir; para que el pueblo, en definitiva, fuera quien resolviera si están bien o mal en la conducción quienes conducen. Pero de esta manera, de un modo u otro, se llega al plebiscito unilateral, a la intimidación, para que la conciencia argentina, en vísperas electorales, no sea considerada como la de una ciudadanía sino como la de un rebaño.Nosotros no lo queremos. Hasta el último instante de nuestra lucha estaremos en esta situación, porque no queremos agraviar a nadie.


¡Lo único que queremos evitar es que este gobierno revolucionario se encuentre desacatado contra la República! Se lo está cuando arbitrariamente se buscan medios extraordinarios que no se necesitan para la conducción de un buen gobierno; se está en la contrarrevolución cuando se intimida, se persigue, se controla y se espía. (...) Yo, señor presidente, hace tres años que estoy en este tipo de lucha, pero vengo desde lejos.


No he aprendido todo lo que puede hacer un oficialismo desbordado, pero estoy resuelto a sufrirlo todo para que no lo tengan que sufrir las generaciones futuras. Nosotros estamos trabajando para el porvenir y hemos renunciado a nuestra comodidad personal.


¡Nosotros tenemos sentido de futuro, no barriga de presente!.Por eso somos esto; por eso somos este renacer de la esperanza argentina. Antes nosotros éramos pocos y ustedes muchos. ¡Sería conveniente que se entretuvieran en averiguar por qué ahora nosotros vamos siendo más, y ustedes menos! No pienso que se busca la eliminación de un hombre para marchitar este renacer argentino. Sería hacerle poco favor a la recuperación moral del país, que viene sola, espontánea y vibrante porque ese es el destino de la nacionalidad. Hablamos frente a las multitudes, y si nos aplauden no es porque encuentren en nuestras expresiones una verdad desconocida, sino porque quien habla en alta voz está interpretando el pensamiento de los que no tienen necesidad u ocasión de decirlo directamente. Nosotros no estamos acertando con el alma de la ciudadanía argentina; sólo estamos diciendo, en alta voz, lo que ya está pensando la ciudadanía de la República. La Cámara resuelve mi propia detenninación.


¡Está equivocado el señor juez si piensa que yo habré de ir ante él a prestar declaración indagatoria o a ofrecer pruebas! ¡Cómo habría de hacerlo, señores diputados, si la Cámara de Diputados de la Nación condena sin pruebas! Si el Parlamento de la República es insensible, ¿cómo le daré posibilidades a un juez, para que disminuya a la Cámara? ¡El proceso está terminado, definitivamente concluido!. La Cámara suspende a un diputado por esas constancias leídas.¡Yo no le voy a hacer el agravio de colocar al juez en condiciones de decir cosas distintas!.


La Cámara no ha preguntado al inculpado cuáles fueron los términos de su discurso. Yo creo que eso significa tanto como notificarme que es inútil que se lo diga al juez. ¡Tampoco se lo diría, por el respeto que tengo por el Congreso de la Nación Argentina!.


Yo iré, como lo he prometido, sólo a decirle al juez : "aquí me tiene; no declaro, ni pruebo, condene, porque ya me condenó la Cámara de Diputados de la Nación". ¡Cómo voy a hacer responsable a un empleado judicial! Este es el destino del proceso, y así tiene que terminar:


Cuando el señor diputado por la mayoría fundamentaba el pedido de mi suspensión, yo lo consideraba como la acusación del fiscal que habrá de venir a ese sumario. ¡Quiera el destino que a aquél no le tiemble la mano y diga cosas idénticas! Hay hombres en la vida pública que no pueden entrar en triquiñuelas judiciales. ¡Yo no puedo ir a decirle a ese juez que tengo testigos para decir que esa policía miente! ¡Cómo no ha de mentir si está pagada por quienes me acusan!.


Yo no voy a buscar ciudadanos dignos para ir a custodiar mi dignidad, porque la de ellos es la mía. Si yo soy expulsado de la Cámara de Diputados de la Nación el agravio es para ellos, y después para mí; pero esto último no tiene importancia (...)

Desde 1930 el radicalismo está detenido en el tiempo. Lo saben muchos de los señores diputados, a quienes yo he visto luchar a mi lado durante trece años. Ellos pueden criticar al radicalismo de hoy en adelante, pero no es justo ni razonable decir que él estuvo con las oligarquías, con la prepotencia y el capitalismo, cuando saben que toda la generación del 30 viene bregando por encontrar la posibilidad de realizar la gran revolución demorada del radicalismo.


Como no somos egoístas, y como tenemos rotos los relojes y los almanaques, yo he dicho esto que repetiré en todas partes: ¡el radicalismo debe al país una revolución social, la realización total de su programa, que lo realizará pese a los procesos por desacato! ¡El deberá ser cumplido, porque es un designio argentino!. Yo comprendo que muchos de ustedes tuvieron nuestras mismas inquietudes y afanes, y que en un determinado momento creyeron que ese era el camino para realizar la revolución demorada del radicalismo. Nosotros sabíamos que no, y que nos quedamos.


Muchos de ustedes se fueron creyendo que allí estaba la gran estabilidad. Ya tres años de realización revolucionaria yo pregunto si la legislación actual que dicta este Parlamento, si el régimen de prohibición que existe en el país, y la traba a la difusión de ideas, si el control de la radio, si el monopolio de producción, si el régimen legal y económico del país puede ser la revolución del radicalismo. Sin embargo, siguen caminando por la senda del error, perdiendo esfuerzos y gastando tiempo.


Todos los triunfadores, señor presidente, tienen la creencia de su perpetuidad; todos los triunfadores creen que vivirán su vida entera en el triunfo. Cuando una minoría les dice que están equivocados y que algún día los vencerán, se ríen, como se ríen todos ustedes ahora. ¡Así se reía otro oficialismo de mi provincia que nos gobemó durante 13 años con el fraude cuando pensaba que aquello era para toda la vida! Ahora, en esta época y en este tiempo, con idéntico optimismo, ustedes ven la posibilidad de sobrevivir: Pero nosotros, que tenemos la vieja experiencia de nuestros sacrificios, sabemos que esto termina, y como no trabajamos para nosotros, sabemos que nuestros hijos llegarán a tiempo. Estas son las cosas que de una u otra manera decimos en las calles: éstas son las cosas que de una u otra manera seguiremos diciendo en todas las tribunas.


Si el señor Presidente quiere una oposición débil tengo que llegar a reconocer que no es tan fuerte como parecía, o que, por lo menos, no siente la argentinidad como yo la siento; no tiene el coraje civil que nosotros desparramamos por todas partes. Son dos concepciones distintas. Por eso usamos dos lenguajes diferentes y somos dos posibilidades diferentes.


Yo pregunto: si a un ministro se le pudiera hacer proceso por desacato, ¿hubiera procesado este oficialismo al Ministro de Educación cuando dijo todas esas monstruosidades de la oposición, no con lenguaje de maestro, sino con un idioma de analfabeto? Quieren decir que tienen y quieren una ventaja extraordinaria. ¿Nos puede agraviar el Presidente en su doble condición; también puede aludirnos su esposa en su doble condición: de esposa y de dueña de Trabajo y Previsión mediante la ayuda social; puede injuriarme el señor Teisaire, senador y jefe del Partido Peronista ?


Si a mí me expulsan de la Cámara por definir ideas, no sé qué debiera hacerse con el presidente del partido peronista si fuera diputado de la oposición al amenazar de hecho a toda la ciudadanía libre de la República.¿No ve, señor presidente, que son difíciles las cosas y las situaciones? Yo sé que pierdo el tiempo en cuanto signifique pretender variar este espectáculo y la decisión que ha de tomar la Cámara. Pero estoy ganando tiempo porque tenemos resuelto no perder un minuto para decir estas cosas argentinas. Aquí, en la calle o en la cárcel. A veces es necesario que en un país entren algunos dignos y libres a la cárcel para conocer dónde irán después los delincuentes de la República. Yo sé, señor presidente, que todo esto suena ridículo para algunos; quiero creer que mueve a preocupación a otros. Ridiculez para todos los resentidos sociales, para los que van a ir con alegría de mueca a verme entrar y a quienes yo encontraré allí mismo cuando tenga que salir. Alegría de resentidos que es tristeza contenida, y por eso es mueca. Preocupación para otros, austera preocupación para los que meditan y comprenden. No busco la posibilidad de que ellos vengan; nosotros queremos que venga el pueblo.


Lo único que deseo es que puedan modificar el criterio del gobierno para salvar a tiempo los prestigios del país, maltrechos por esa revolución que era su orgullo.


No me detendré, señor presidente, en la puerta de mi casa a ver pasar el cadáver de nadie; pero tenga la seguridad señor presidente, que estaré sentado en la vereda de mi casa viendo pasar los funerales de la dictadura para bien del país y para honor de la República y de América. Si con irme de aquí pago precio como cualquier otro de los luchadores de mi partido; si este es el precio por el honor de haber presidido este bloque magnífico, que es una reserva moral del país, han cobrado barato; fusilándome, todavía estaríamos a mano. Nada más.... "


Pareciera que nos cuesta aprender como se deben dirimir las diferencias....