domingo, 23 de diciembre de 2012

No entiendo un "pomo", pero...


De música no entiendo un "pomo".
Solo se escucharla.
No puedo hacer ni una mínima mención a sus orígenes, instrumentos y todo lo que ella representa.
Lo que puedo opinar es sobre el resultado de los espectáculos que he presenciado y pueda llegar a presenciar.
El sábado un club nacido en un barrio de Trenque Lauquen, pagos en los que estoy mucho del tiempo, peleando a brazo partido por cuestiones personales y empresariales, nos regaló una caricia para el alma.
Por primera vez en la historia de una ciudad de 50 mil habitantes, según se estima, se presentó la Orquesta Sinfónica Nacional con el violinista Xavier Inchausti. 
Fue realmente un deleite. 
Unas 2000 personas en estadio abierto, donde la música solo podía verse "molestada" por una suave brisa, aplaudieron fervorosamente.
Los intérpretes, ni taquilleros, ni marketineros.
Sin embargo, se retiraron del lugar como si lo fueran. 


La institución que se la "jugó" en el marco de un abono que lanza anualmente, se llama Barrio Alegre. 
Vale conocerla.
Es propietaria del único cine que hay en la ciudad, estadio para 12 mil personas, pileta balneario, salón de fiestas, canchas de tenis, paddle, bochas.
Es un club como los "grandes", en una ciudad relativamente "chica".
Quienes conocemos su accionar, nos sentimos orgullosos de ella. 
El sábado si le faltaba ganarse otro lugar en la consideración general, lo obtuvo. 
Inchausti es el "Messi del Violín". 22 años. Nacido y criado en Bahía Blanca. Reside, desde hace un tiempo en España. El 19 de Enero tocará en Viena.
La Sinfónica Nacional, tiene sobrados méritos y reconocimientos. Que puedo agregar.
La música de tantos virtuosos, a quienes concurrimos, acompañará eternamente.